viernes, 24 de junio de 2011

Drogadiccion, una historia real sobre la adiccion a las drogas y la recuperacion:

Lo siguiente es una historia real sobre drogadiccion y adicciones en general, escrito por un adicto en recuperacion:
Hola mi nombre es Damián y soy un adicto, y lo que sigue es parte de mi historia,
  Empecé a consumir drogas a los 4 años de edad. La primer droga que consumí fue alcohol, en la casa de mis abuelos, sin que nadie me viera, me serví y tomé mi primer trago. Sin saberlo desde aquel día, empezaría a transitar un camino lento y progresivo, que te lleva a los mismos lugares. Cárceles, hospitales y la muerte.
Algunas tardes de invierno, luego del colegio, el licor me ayudaba con el frío y sin saberlo con el ánimo también. Eran épocas, hace mas de 30 años, donde el vino y soda eran refrescos que algunas veces se servían a los niños. En algunas fiestas familiares y en las de fin de año pequeños brindis acompañaban mis inicios en el consumo de drogas. Verán que menciono el alcohol como una droga, ya que considero droga cualquier sustancia química, que sea capaz de alterar el estado de ánimo. Bueno, llegó el día en que luego de jurarme a mi mismo y a algunos de mis amigos de entonces, que no bebería ni fumaría, compramos una caja de vino y la bebí por completo, tenía 12 años y fue la primera vez que me llevaron a mi casa, porque no podía mantenerme en pié. Pasaron pocos días, hasta que volví a beber Ron, vino, etc. y empecé a “contolar mis borracheras” . Fuí por primera vez a una disco, y casi sin darme cuenta consumí marihuna, parecía que no me hacía efecto y eso me alentaba a mas, porque yo podía, era diferente. Antes de los 13 años ya me había inyectado cocaína. A todo esto, era el mejor alumno de un Colegio Salesiano, había sido elegido mejor compañero y las madres de mis compañeros querían que sus hijos se juntaran conmigo. Además ganaba concursos de dibujo, pintura, canto, 3 años consecutivos primeros en fútbol y beach volley en verano. Tenía muchos amigos y las chicas no me rechazaban. Estaba seguro que podía con todo.
Empecé un Instituto muy exigente y con una reputación excelente en el ámbito de la educación, lo necesitaba ya que quería estudiar física nuclear, y con 12 años ya sabía que tenía que recibir una educación superior a la normal. Al principio consumía drogas los fines de semana, luego en un año todos los días, recuerdo salir en los recreos a comprar vino o a fumar marihuana. Al segundo año consumía marihuana antes de entrar al Instituto todos los días, así continué y no colgué ninguna asignatura en 6 años de estudio, además entrenaba y salí campeón en artes marciales a los 17 años (a esta edad me deje la aguja, la cambié por otras formas de consumo, porque ví que mataba mas rápido, y como yo controlaba…).
Tuve problemas con la policía la primera vez a los 13 años, me encontraron con los brazos pinchados, y se pusieron en contacto con mi padre. Para mí eso fue una anécdota, como muchas donde estuve preso o ingresado en un Hospital a los 14 años por no haber casi comido durante mas de una semana, se me pegaron los intestinos.
Tenía mucha vida social, fiestas, amigos, conocidos, clientes (tenía que vender drogas para mantener mi consumo). Algunas veces robaba, me metía en problemas pero siempre eran culpa de alguien o de algo, nunca responsabilidad mía.
Yo controlaba mi consumo, estaba seguro, no tenía problemas en el Instituto, entrenaba, amigos, novias, la Policía era el problema yo no, las drogas no, la sociedad sí, algunas veces ayudaba desinteresadamente a alguien, otras rompía algo o robaba, pero pensaba que se lo merecían. Esto se llama negación y autoengaño, es un ciclo muy poderoso, y aunque intelectualmente tenía mucha capacidad, la negación y el autoengaño se nutren del intelecto. Mi propia capacidad de reflexión, era mi enemiga, porque no entraba otra idea distinta a la mía. Durante estos años me alejé progresivamente de mi parte espiritual, de el contacto, cuidado y relación sana con mi ser profundo y esencial, esto lo transformé en aislamiento, autoengaño y egocentrismo (todo el universo gira en torno a mí).
Tengo mi primer tocada de fondo a los 18 años, es donde llego al límite de dolor, el consumo continuado de cocaína, me deja un mono, un bajón, una fisura en el alma cuando paro de consumir, el dolor no es fácil de explicar, es profundo, vacío y hueco, te hunde y se combina con el dolor físico de varios días, me prometía y juraba en ese momento no volverlo a  hacer nunca mas, hasta que el sueño llegaba, muchas veces acompañado del consumo de otras drogas y/o sexo, para poder bajar, luego cuando me despertaba me iba a consumir. Yo lo he vivido si a ti te pasa o te pasó cree que te entiendo, hablamos el mismo idioma.
Creía que la cocaína era el problema, una mañana, luego de 2/3 días de consumo, inhalo mi última dosis, me subo a un autobús y estoy caminando dentro del autobús una hora, bajo en mi barrio, camino otra hora y empiezo a bajar, y el dolor….. no aguanto mas, pasó por la iglesia donde hice mi Colegio, entro estaba vacía, me arrodillo, pido ayuda : “ Te pido perdón, que se haga tu voluntad, pero dame una mano….”, lloro, abro mi corazón y se acabó fue mi oración, me paro y voy a mi casa. Dos o tres horas dando vueltas, en la cama, dolor…..
Me despierto a las 8 de la noche aprox. y me voy a consumir… , no puedo consumir cocaína, tengo rechazo físico, vomito, me da diarrea, dolores, no puedo, llego a tener rechazo incluso de la habitación donde la preparábamos. Durante algunos meses lo volví a intentar y no, no puedo, así que entiendo que mis plegarias fueron oídas, me quitaron mi “problema”… la cocaína, dicen por ahí drogas duras, así que continúo bebiendo, fumando marihuana y similares, y consumiendo LSD.
Me recibí e ingresé en la Universidad, comencé Ingeniería Química y continué con Genética, ya tuve problemas mas serios estuve preso, me dieron palizas, me perseguía la policía la real y la que yo me imaginaba con mis paranoias, cuando me despertaba, muchas veces consumía en la cama, luego empezaba mi día. Pero creía que mi problema había sido la cocaína.
Monto un negocio, me va bien, vuelvo a orar, reemplazo por primera vez trabajo por drogas, me da resultado me mato trabajando y no consumo. Tengo mi primer ataque de stress por agotamiento, me despierta un médico en mi cama luego de 36 hs. durmiendo, me levanto, orino y me vuelvo a dormir 12 hs. mas. El tratamiento incluye descanso, sedantes y relajantes, los que reemplazo por marihuana, y vuelta empezar, no pasó mucho tiempo el negocio a pique, y en una discusión fuí a matar a mi padre (fue mi segundo intento de matarle).
Pasan un par de años, un día consigo un trabajo en un Laboratorio, vuelvo a orar y reemplazo drogas por trabajo, haciendo mas de 12 hs. diarias, llego a un punto que dejo de consumir, pero luego de 6 meses, un día porque sí, no hubo nada especial ni distinto, renuncié y me fui a drogarme.
Pasan un par de años, cada vez peor. Cuando paras de consumir crees que ya pasó que ya está, que el problema son las drogas y/o el consumo de drogas, cuando vuelves a drogarte al principio no va tan mal, pero pasa el tiempo te pones peor que antes, es así, es progresivo. A todo esto ya no sé dónde quedó la Universidad, ni la persona con un intelecto hasta sorprendente, ni sus capacidades deportivas y sociales, vivía en una habitación sin cristales, en una casa sin comida, donde acumulábamos basura. En invierno montaba una tienda para dormir, y en primavera/verano cuando me quedaba sin veneno para rociar el colchón, las pulgas me mataban a picotazos, todo se transforma en algo doloroso y espeso, lleno de culpa, pero de nada te das cuenta, todo está tapado y negado, yo ya no sentía y no identificaba los sentimientos de nadie. Sufría alucinaciones constantes, me hablaban las radios, y mis percepciones eran completamente distorsionadas. LOCURA.
Una psicóloga especializada en alcoholismo y adicciones, con mas de 30 años de profesión, libros, premios, etc., a la cual consulto no por mis problemas con las drogas, si no porque quiero volver a la Universidad y no puedo, me explica que debo acudir a Narcóticos Anónimos, que vuelva a su consulta las veces que quiera. .
   MI PROBLEMA NO SON LAS DROGAS, NI EL CONSUMO DE DROGAS, PERO YO NO LO SABÍA. TENGO UNA ENFERMEDAD QUE SE LLAMA ADICCIÓN, QUE NO TIENE CURA CONOCIDA, PERO PUEDE DETENERSE Y LA RECUPERACIÓN ES POSIBLE.

Mi vida cambió, Damián cambió, no se cuantos años hace que no tengo deseo de consumir, he recorrido mundo como profesional, y tengo una familia preciosa. Después de 15 años, aún consulto a esta profesional de la salud, que me ayudó y ayuda muchísimo. ESTOY VIVO, YA NO NECESITO SOBREVIVIR.
FELICES 24 HORAS!!

3 comentarios:

  1. olle
    puedo publiar esto esque nesesito una historia como la tuya

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  2. seria bueno saber en que pais y entre que años sucedio esto, parece una historia demasiado exagerada: "Antes de los 13 años ya me había inyectado cocaína", a menos que hayas vivido en una fabela es extraño, leo que estudiaste en un colegio salesiano, buenas notas, volley beach en los veranos, paree ser de una clase social media-alta y en esa clase los muchachos de 13 que se inyectan coca es casi nulo y encima que ingresen a una universidad, como digo a menos que hayas crecido en un barrio pobre y en america latina los barrios pobres no se inyectan coca, sino fuman pasta basica, eso si lo creo, pero no es el caso del protagonista, por eso repito: muy exagerada la historia y acabo con un final feliz, PATRAÑAS

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