viernes, 24 de junio de 2011

Historia real ... " Mamá Soy un Drogadicto"

Felipe un joven estudiante de 16 años, era el mayor de cuatro hermanos, a pesar de que sus padres no contaban con una posición económica alta, era una familia que contaban con lo necesario para vivir cómodamente.
Pipe (como le decían sus amigos) jugaba futbol, y era el mejor delantero de su equipo, se distinguía por su buen estado físico que lo destacaba entre sus otros compañeros como el mejor jugador del equipo, por ese motivo, muchos equipos se interesaron en tener a Pipe entre sus jugadores, fue así que el empezó a entrenar para llegar a formar parte de un equipo nacional y que sus padres se sintieran orgullosos de el.
Aunque para el prevalecia su interés por practicar su deporte favorito, sobre el de sus estudios, continúo con ellos normalmente, realizando responsablemente las dos actividades por un tiempo, sin embargo, la madre de Pipe empezò a notar que el permanecìa por mas tiempo en la calle, pero al preguntarle, el la tranquilizaba que todo era debido a los entrenamientos y compromisos deportivos en los que se encontraba, situaciòn que hacìa sentir orgullosa a su madre; pero esas ausencias cada dìa se prolongaban mas y su inasistencia al colegio empezò a ser notable, fue cuando Pipe decidiò decirle a su mamà que habìa decidido dedicarse por completo a prepararse para ser un futbolista profesional y llegar a las grandes ligas, pero para ello era necesario abandonar los estudios, aunque ella no esperaba eso, respetò su decisiòn.
Pasò un año, y la presencia de Pipe en casa era cada dìa menos frecuente, para su madre no habìa nada extraño en ello, considerando que esta en una etapa de preparaciòn, fuè entonces que un dìa, tocaron a su puerta, era una vecina que decìa necesitaba comunicarle algo urgente, ella la recibiò sin saber que la noticia que le traìa ella no era la mejor, fue entonces que su amiga Mariela con cara de preocupaciòn  le dijo " Teresa, Pipe esta consumiendo droga", ella no aceptò lo que su amiga le dijo mientras a empujones la sacò de su casa, dicièndole ¡¡Mentirosa!, para Teresa todo era producto de la envidia que causaba el hecho de que su hijo estaba obteniendo grandes logros en el futbol, pero en ese momento Pipe llegaba a casa, situaciòn que Mariela aprovechò para enfrentarlo con su madre, y entonces le lanzó la pregunta a quemaropa ¿Pipe, dile a Teresa, si es verdad o no que estas consumiendo droga? El se desplomò y con làgrimas en sus ojos, dijo "Mamà.. soy un drogadicto", su mamà sentió morirse ante inesperada confesión, pero su respuesta ante ese hecho, fue  "No quiero drogadictos en mi casa, asì es que te me vas de aqui ahora mismo", Pipe sin mediar palabra y sin mas nada que lo tenìa puesto saliò de allì, sin embargo, todos los dìas llegaba a casa buscando que comer y donde dormir, pero Teresa nunca le abrìa la puerta de su casa a pesar de que muchas veces lo encontrò dormido en la entrada.
Pasaron meses y Pipe ya no volviò a casa, la calle se convirtiò en su hogar y Teresa no volviò a tener noticias de su hijo, hasta que una noche lluviosa, el silencio de la noche fuè interrumpido por un grito de terror de Teresa, al recibir la noticia de que su hijo Pipe habia sido abaleado por sicarios paramilitares dedicados a lo que esa banda de delincuentes llaman "limpieza social", el se encontraba en una esquina fumando marihuana junto a sus compañeros de vicio, o "compinches" como se llaman entre ellos, cuando aparecieron dos motos con cuatro hombres armados, disparando sobre ellos y descargando por completo sus armas en los jòvenes que se encontraban en el lugar.
Allì en medio de una calle, quedò Pipe muerto, asì murieron con el todas los planes de ser un gran futbolista, no hubo investigaciones, no hubo procesos judiciales, todo quedò en el olvido, Pipe fue uno mas de los que diaramente mueren abaleados por esos "grupos de  limpieza", que piensan que exterminando con la sociedad, es la forma de terminar con la drogadicciòn y piensan que acabar con el consumo en los barrios populares es contribuir a que el Paìs este libre de drogas.
Esta historia es para reflexionar si en verdad es la marihuana tan inofensiva como muchas personas lo afirman, si su consumo no trae consecuencias sociales, emocionales, fìsicas y conductuales que conlleven a jòvenes a caer en un tùnel donde quizàs no haya retorno. 
Pero tambièn es una reflexiòn para los padres de familia, sobre la informaciòn acerca de la drogadicciòn, realmente se sabe que hacer en esos casos o simplemente se actùa emocionalmente ante una situaciòn que merece ser analizada, estudiada y resuelta razoblemente.


jueves, 16 de junio de 2011

¿Qué le pasa al cerebro cuando se usan drogas?


Las drogas contienen sustancias químicas que infiltran el sistema de comunicación del cerebro perturbando el envío, la recepción y el procesamiento normal de información entre las células nerviosas. Hay por lo menos dos maneras que las drogas pueden hacer esto: 1) imitando los mensajeros químicos naturales del cerebro y 2) sobreestimulando el “circuito de gratificación” del cerebro.


Algunas drogas, como la marihuana y la heroína, tienen una estructura similar a la de ciertos mensajeros químicos llamados neurotransmisores, que el cerebro produce de manera natural. Esta semejanza permite a las drogas “engañar” a los receptores del cerebro y activar las células nerviosas para que envíen mensajes anormales.


Otras drogas, como la cocaína o la metanfetamina, pueden hacer que las células nerviosas liberen cantidades excesivamente altas de los neurotransmisores naturales (especialmente la dopamina) o pueden bloquear el reciclaje normal de estas sustancias químicas en el cerebro, lo cual es necesario para cortar el envío y la recepción de las señales entre las neuronas. El resultado es que el cerebro queda saturado de dopamina. La dopamina es un neurotransmisor que se encuentra en las regiones del cerebro que controlan el movimiento, las emociones, la motivación y las sensaciones placenteras. Normalmente, el sistema de gratificación responde a los comportamientos naturales relacionados con la sobrevivencia (como comer, pasar tiempo con los seres queridos, etc.), pero cuando es sobreestimulado por las drogas psicoactivas produce efectos eufóricos. Esta reacción inicia un ciclo vicioso de refuerzo que “enseña” a las personas a repetir el comportamiento de abuso de drogas que causó la gratificación.


Cuando una persona continúa abusando de las drogas, el cerebro se adapta a estas oleadas abrumadoras de dopamina produciendo menos dopamina o disminuyendo el número de receptores de dopamina en el circuito de gratificación. El resultado es un menor impacto de la dopamina sobre el circuito de gratificación, lo que limita el placer que el usuario es capaz de derivar no sólo de las drogas, sino también de acontecimientos en su vida que anteriormente le causaban placer. Esta disminución en el placer obliga al drogadicto a continuar consumiendo las drogas en un intento de lograr que la función de la dopamina regrese a su nivel normal. Sin embargo, ahora necesita consumir una cantidad mayor de la droga en un intento de elevar la función de la dopamina a su nivel normal inicial. Este efecto se conoce como tolerancia.


El abuso a largo plazo también causa cambios en otros sistemas y circuitos químicos del cerebro. El glutamato es un neurotransmisor que influye sobre el circuito de gratificación y la habilidad para aprender. Cuando el abuso de drogas altera la concentración óptima del glutamato, el cerebro intenta compensar este desequilibrio, lo que puede deteriorar la función cognitiva. Los estudios de imágenes del cerebro de las personas drogadictas muestran cambios en las áreas del cerebro esenciales para el juicio, la toma de decisiones, el aprendizaje, la memoria y el control del comportamiento. En conjunto, todos estos cambios pueden hacer que el toxicómano busque y use las drogas compulsivamente a pesar de conocer las consecuencias adversas, y hasta devastadoras que conlleva su comportamiento. Ésta es la naturaleza de la adicción.
¿Por qué algunas personas se vuelven adictas a las drogas y otras no?


No hay un solo factor que determine si alguien se volverá drogadicto. El riesgo de contraer esta enfermedad está influenciado por una combinación de factores que incluyen la constitución biológica de la persona, el entorno social y la edad o etapa de desarrollo en que se encuentra. Mientras más factores de riesgo se tienen, mayor es la probabilidad de que el consumo de drogas se convierta en adicción. Por ejemplo:
Constitución biológica: Los genes con los que se nace, en combinación con las influencias del entorno, son responsables de alrededor de la mitad de las vulnerabilidades a la adicción. El sexo, la etnia y la presencia de otros trastornos mentales también pueden influir sobre el riesgo para el abuso de drogas y la drogadicción.
Entorno o medio ambiente: El entorno de cada persona implica muchos factores, desde la familia y los amigos hasta el nivel socioeconómico y la calidad de vida en general. Ciertos factores como la presión social (de amigos o colegas), el abuso físico o sexual, el estrés crónico y la calidad de crianza que les han dado los padres, pueden tener una gran influencia sobre si la persona llega a consumir drogas y si esto progresa a la drogadicción.
Etapa de desarrollo: Los factores genéticos y ambientales interactúan con las etapas críticas del desarrollo humano afectando la susceptibilidad a la adicción. Si bien el consumo de drogas a cualquier edad puede llevar a la adicción, mientras más temprano se comienza a consumir drogas, mayor es la probabilidad que éste progrese al abuso y a la adicción. Lo cierto es que cualquier exposición a drogas de abuso constituye un reto especial para los adolescentes. Como las áreas del cerebro que gobiernan la toma de decisiones, el juicio y el autocontrol aún se están desarrollando activamente durante la adolescencia, los adolescentes pueden ser especialmente propensos a comportamientos de riesgo, los que incluyen la experimentación con las drogas de abuso.
La clave está en la prevención


La drogadicción es una enfermedad que se puede evitar. Los resultados de las investigaciones auspiciadas por el NIDA han demostrado que los programas de prevención que involucran a la familia, la escuela, la comunidad y los medios de comunicación son eficaces para reducir el abuso de drogas. Si bien hay muchos acontecimientos personales y factores culturales que afectan la propensión de una persona a abusar las drogas, cuando los jóvenes perciben que el consumo de drogas es perjudicial, se observa una disminución en la tendencia a consumirlas. Por lo tanto, la educación y el activismo comunitario son claves para ayudar a los jóvenes y al público en general a comprender los riesgos del abuso de drogas. Los maestros, padres, médicos y demás profesionales de la salud pública deben continuar mandando el mensaje que la drogadicción se puede evitar si la persona nunca consume drogas.

jueves, 21 de abril de 2011

EL PELIGRO DE LAS DROGAS

Cada vez que un joven recurre a las drogas para, según él, disfrutar de la vida o enfrentarse a sus exigencias, está limitando la oportunidad de desarrollar sus propios recursos. El consumo de drogas induce, por otra parte, a comportamientos "descontrolados" en los que no se miden los riesgos, ni las consecuencias de lo que se está haciendo.
El principal problema de las drogas es su capacidad de crear dependencia. Todas las drogas presentan esta característica. Aunque se afirma que algunas drogas no generan dependencia física (cannabis, alucinógenos, éxtasis), éste es un asunto controvertido. En lo que sí hay unanimidad es en la capacidad de las drogas para provocar dependencia psicológica o emocional.

Además, muchas de las drogas que se encuentran en el mercado ilegal están con frecuencia sometidas a procesos de adulteración. En estos casos, quien las usa no sabe qué es lo que está consumiendo y, por lo tanto, se encuentra con unos riesgos añadidos imprevisibles. Miles de jóvenes mueren cada año por esta razón, además de los millones que quedan atrapados por el vicio, que es, según versiones de los propios drogadictos, mucho peor que la peor de las cárceles y de los martirios.
factores de riesgo que pueden conducir al adolescente a consumir drogas:

- falta de autonomía en la toma de decisiones
- escasa capacidad crítica ante las presiones de los amigos
- incapacidad para la resolución de conflictos o problemas
- falta de autocontrol
- un sistema de valores poco definido, marcado por una ausencia de responsabilidad en los comportamientos
- baja autoestima

martes, 19 de abril de 2011

PREGUNTA ...

¿Cuáles son las sustancias de las que mas frecuentemente abusan los adolescentes?

SABIAS QUE...!!!

Las drogas son una puerta falsa, una via dolorosa que se presenta como una via placentera y agradable, pero que finalmente es un sendero bastante oscuro y desagradable.



domingo, 10 de abril de 2011

LA MEJOR MANERA DE VIVIR LA VIDA ES SIN DROGAS

LA DEPENDENCIA FISICA Y PSICOLOGICA.

En  ocasiones, al consumo de drogas conduce a la dependencia, que es el deseo de consumir repetidamente. Esta puede ser fisica con sintomas desagradables o peligrosos cuando se  interrumpe al consumo de la droga o bien sea psicologica.
La dependencia psicologica: suele ser un problema mas grave que la dependencia fisica y ocurre tambien con actividades no relacionadas con la droga por ejemplo: el juego.
Estas actividades repetidas pueden convertise en comportamientos compulsivos perjudiciales, sobre todo si la persona padece problemas con la falta de vivienda o empleo, si es sensible o las presiones de  grupo, o por dificultades relacionales.
Los factores psicologicos pueden influir en la experiencia de la dependencia fisica cuanto mayor sea el tumor a la abstinencia de una droga, peores seran los sintomas fisicos de la abstinencia. La dosis a la que esten acostumbrados suelen ser  irrelecantes. El consumo regular y sotenido de drogas puede convertirse en una necesidad emocional, en la que la rutina de comprar y tomar la droga adquiere un papel mas importante que los efectos fisicos.